Cuando uno ha crecido en las cloacas del pop más bastardo de los 70, tiene pocas manías a la hora de disfrutar de buenas tonadas. No necesita respaldo mediático ni postureo; lo que importa es el estribillo y la dignidad -y/o atrevimiento- de la composición. Por eso, de entre los cientos de grupos adscribiéndose a un buen estribillo, acaba valorando a quienes consiguen apañar un manojo de muy buenos durante varios álbumes, un año tras otro, sin desfallecer en su modestia por muy ignorados que sean por los encumbradores de novedades. Grupos como San Cisco y Tahiti 80.
Estos últimos tienen una nueva rodaja de híbrido de blue eyed soul clásico titulada “The Sunshine Beat, Vol. 1” (Human Sounds 2018). El título viene a cuento porque, según ellos, en su zona normanda se popularizó una variante de pop energético llamada así. Fácil, rítmico, soleado y con trozos de funk suave. Es una vuelta de tuerca más a su libro de estilo, en busca de un incremento de dinamismo tras probar Xavier Boyer en solitario con un más electro “Some/Any/New” (2017) el año pasado cuyo título recuerda a Todd Rundgren.
Para esta ocasión ha vuelto a ayudar tras una década Andy Chase -el de Ivy- quizás para tapar en cierto modo emocionalmente la ausencia de Richard Swift, productor del disco anterior. Sea como sea, con mayor o menor puntería compositora, el nivel del grupo jamás baja el listón del notable. Ni a golpe de beats. Beats soleados, como los de San Cisco.