Ya se sabía, sobre todo tras las incursiones de Jonny Greenwood, que el día que Thom Yorke entrase en el universo de la composición de bandas sonoras, iba a ser a lo grande; posiblemente enfrentarse a una misión casi imposible. En este caso, ponerle música al remake de una película de mucha personalidad como lo fue “Suspiria” de Dario Argento en 1977 (y su no menos personal música a cargo de los alemanes Goblin, aquelarre de rock progresivo neurótico/visceral intentando a su manera a su universo de terror).
Evidentemente la nueva perspectiva de Luca Guadagnino debía reflejar tiempos (y sonidos) actualizados; siempre además teniendo en cuenta que, si Yorke accedía, es porque no iba a tratarse de una cinta normal. Todo un reto para un compositor: conseguir que los 80 minutos de “Suspiria” (XL 2018) cumplan su objetivo de acompañamiento de imágenes, reflejen el estado de ánimo de la película y conduzcan el del espectador , y que además mantengan la personalidad -y el nivel compositor- de una marca tan importante como Radiohead y se sostengan dignamente como tercer trabajo del de Oxford.
Creo que el álbum aprueba con nota. Si desde el principio las cuerdas inquietantes de “The Hooks” apuntan a lo perturbador, el incremento de suspense es paulatino desde todos los ángulos (salvo quizás el prog de la original, aunque se intuye, si gozase de otra instrumentación, en tramos de “Has Ended”), incluido el gregoriano (“Sabbath Incantation” podría apoyar imágenes de otro tipo de cintas como “El Resplandor” o “El Nombre De La Rosa”). En cuanto a las piezas con formato cercano al pop, evidentemente destaca “Suspiria” (y su reprise más florido), o esa composición de olor casi crepuscular como “Unmade”.
En la segunda mitad (es doble) se intenta enfatizar más abiertamente el horror (“Volk”), con los 14 minutos sobrecogedores -resonancias sintéticas donde apenas se diferencian teclados y voz, hasta que al final ésta supera el muro- de “A Choir Of One” a modo de punto álgido.
Son muchos los alicientes que consiguen que esta banda sonora se sostenga sin necesidad de imágenes y, sobre todo gracias a la popularidad del autor, le añaden una publicidad extra al film para incentivar su atractivo obviando las críticas mixtas que éste ha recibido.