“Easy Dazy” (Fraser A. Gorman). Ya destacamos en su día el primer álbum de este oriundo de Melbourne publicando en la discográfica de Jen Cloher y Courtney Barnett. Aires frescos de cantautor que sobresalía por la cercanía de las composiciones. Esta sensación se acrecienta aún más en el nuevo trabajo, producido en parte por Nicholas Vernhes y viene acompañado por músicos de You Am I, Drones y King Gizzard. Su estrategia clásica y versátil abordando una composición es de total proximidad, gracias sobre todo a estribillos estelares de cuna Go-Betweens (“Walking To Oman´s”, “The World Sure Looks Dark Through These Sunglasses”), con detalles de Nueva York (sea tipo Ezra Furman o Robert Forster en “Dressmaker”), vintage (“Get On Back”) o bossa (“Silence Turns To Gold”). Su encanto es un regalo. Impagable.

“Untethered” (Willard Grant Conspiracy). Un grupo venido a menos durante la última década, portadores de una americana inquietante, cuyo nombre es desgraciadamente noticia por el fallecimiento de Robert Fisher en 2017, propiciando el rescate de grabaciones como punto final reflejando su carrera. No se dejen llevar por la avasalladora entrada con “Hideous Beast” -muy Nick Cave- o el final distópico con “Trail´s End”. Entre ellas, otras doce piezas mucho más íntimamente estructuradas dejan a un lado el rock febril para dibujar pinceladas de un country boscoso convertido en pura introspección (quietud profética en “26 Turns”, “Chasing Rabbits” y “Untethered”) que siempre pervive en la tradición USA. Máximo respeto para este epitafio sentido.

“Grenades” (Katia Kater). Esta cantautora acústica de Toronto, avezada con el banjo, graba un disco cediendo el protagonismo temático a las vivencias de su padre, emigrante originario de la caribeña Granada que asistió a la invasión norteamericana de la isla y que contribuye con un par de textos narrados por él. Un bombón con perlas de guitarras acústicas (“Starry Day”), a pelo (“Hydrants”), reposadas (“Everly”), reivindicativas (“Poets Be Buried”) y abiertas a su ascendencia criolla (el maravilloso gospel de “La Misère”).

“If Only There Was A River” (Anna St. Louis). Ya se habían elogiado sus primeras grabaciones aquí. Ahora llega la puesta de largo oficial de la de Kansas City, trufado de country folk con texturas ricas y a la par áridas. Enamora la utilización de las cuerdas a cámara lenta para construir la composición (“Understand”) según el manual de “Astral Weeks”, tanto como cuando sostiene una nota de violín sobre fingerpick de acústica (la rural “Mean Love”). Culpen del rigor en parte de la producción a su valedor Kevin Morby controlando la solemnidad del flujo (“Paradise”) y manejando la electricidad (una “Desert” con ecos de Mazzy Star). El midwest hirviendo silenciosamente..

“Bananas” (Malcolm Middleton). Después de la excursión digital, el escocés ha vuelto al redil respaldado por compatriotas ilustres (voces de King Creosote, Withered Hand, gente de Strike Colours, producción de Paul Savage, más gregarios como Stevie Jones y David Jeans). Sin ser musicalmente el más destacable de su discografía, mantiene intacta esta tristeza tibia escocesa -como la tonada severa de “Salamander Gray”- y la cuota de sensibilidad habitual tan personal -“Twilight Zone”- además de melodías con apariencia conocida como “What A Life”. Y, por supuesto, siempre incisivo en los textos.

“Full Moon Fever” (The Pains Of Being Pure At Heart). El susurro dream pop del grupo suena a priori extraño haciendo una versión completa de “Full Moon Fever”, aquel álbum de Tom Petty junto a Jeff Lynne. Pero todo cambia al empezar una “Free Fallin´” abrumadoramente celestial. Un master class de cómo llevar una composición a su terreno. En las demás piezas, por supuesto funcionan mejor las del Petty deudor de Byrds -una “I´ll Feel A Whole Lot Better” compuesta por Gene Clark, “Yer So Bad”, “Depending On You”- que las de talante rock. Y están las tratadas desde una aproximación correcta -la voz de Jen Goma en “A Face In The Crowd”, el pulso de “The Apartment Song”- por parte de Kip Berman, quien empezó el proyecto bastante antes del deceso de Tom.