Evoluciona Kurt Wagner a remolque de los tiempos. Al igual que otras muchas otras empresas obligadas a reestructurarse ante el tsunami tecnológico (electrónica, online, etc), Lambchop han decidido que también debían encarar el futuro asimilando las tendencias. O cuando una orquesta -alternativa, sí- otrora de una docena de músicos es capaz de mantener su esencia a través de un simple representante acompañado por su portátil…y poco más.

El gran cambio se produjo con “FLOTUS”, con la sustitución de lo florido orgánico de cuerdas y vientos por lo escueto sintético de lo enlatado (pregrabado, ritmos programados). La polémica surgió con la sobredosis de autotune en la voz de Kurt. Todo esto subsiste en “This (Is What I Wanted To Tell You)” (City Slang/Merge 2019), con ocho piezas de electrónica suave sobre la que él sigue vocalizando como si la madrugada no tuviese fin. Igual que casi siempre, engancha más lo que sugieren unos textos bañados en lo cotidiano que la fuerza de frases sueltas ya que, como buen escritor que es, el juego de sutilezas creado por palabras aparentemente inconexas abre el abanico de nuestra imaginación para zambullirnos en su peculiar arte de lo descriptivo.

No hay motivos para extenderse demasiado en la reseña puesto que casi todo lo que se dijo en la reseña de “FLOTUS” sirve aquí. Si acaso, apuntar la presencia de la armónica del legendario Charlie McCoy dando lustre al pedigrí Nashvile (también está el inseparable Tony Crow, así como Matt McCaughan de Bon Iver y Jacob Valenzuela de Calexico). Y, en el apartado de las composiciones, se agradece cuando limita la preponderancia del autotune (más disimulado en “The Lasting Last Of You”) o cuando se pierde en pasajes más brumosos y se vuelve a reencontrar con la magia entre el trasnoche y el jazz (“This Is What I Wanted To Tell You” y “The Air Is Heavy And I Should Be Listening To You”, donde por cierto vuelve a citar a Nixon). En casi todas se toma su tiempo para envolver musicalmente los textos (mayoría entre los seis y los siete minutos). Me quedo con una frase de “The December-ish You” (`empowerment was always in the eye of the beholder´), así como cuando utiliza trucos clásicos del hip hop (baza comercial en una “Everything For You” que se pega fácil).

Pero sobre todo nos deja clavados cuando, en un último giro sublime al final, deja en “Flower” a un lado la tecnología para recuperar la esencia invernal del sonido clásico Lambchop sumiéndonos en un estado de añoranza durísimo. Es la única canción cuyo título no incluye el término `you´. No va dirigida solamente a ella, sino a todos: hemos de conformarnos y seguir la estela de su personal arte de lo intangible, tal como quiere él que sea.