Un año atrás, entrevistando a Alasdair MacLean de The Clientele, apuntó a Plush como una de las pistas musicales más interesantes a seguir actualmente. ¡¡¡Plush!!!, exclamé. Yo le seguía, e incluso tengo su “More You Becomes You” (1998) en mi lista de eternos aspirantes a unos párrafos que reivindiquen su valía. Considero a Liam Hayes uno de los talentos no reconocidos -¿por su discurrir anárquico?- más injustamente ignorados en su día. Así que volver a saber de él -que no su regreso: nunca se fue- es una grandísima noticia.
En “Mirage Garage” (Decorated Pear 2018), donde se hace acompañar por Luther Russell, las cosas funcionan muy a remolque de su manera de operar tan loose; un aire de ensayo formal inacabado con aire de estudio casero. Es domingo por la mañana, ideal para este tipo de artefactos. De hecho “Here In Hell” y su pop con piano calmo me devuelve al placer glorioso de escuchar “Something/Anything?” de Todd Rundgren. O a un Jimmy Webb low cost, que es lo que transmiten los ecos de nostalgia sobre la acústica durante la segunda mitad de “In Me-Again”.
En el álbum no faltan detalles melódicos geniales -que supongo que son los que le conectan con The Clientele -como en “Masters & Slaves” o, mejor aún, en esa maravillosa “The More I Live” de efectos cálidos tipo Canyon californiano. Y contra el empalago, Liam siempre tiene a bien insertar detalles cachondos -el falsete beodo de “Herr Garage”-, algún guiño posiblemente involuntario -acordes de canciones tipo “Hotel California” en “Ariadne”- y otros -Beatles- que vienen ya de serie. La perfecta imperfección.