De la cantera de Melbourne no paran de surgir grupos. The Stroppies apuestan por un sonido muy de la tierra, de guitarras, nervioso, inquieto y afortunadamente imperfecto. “Whoosh!” (Tough Love 2019) según ellos está influido `por cualquier música de los últimos sesenta años, y eso incluye desde Bill Fay a The Clean y Stephen Malkmus´. Flying Nun desde luego (si el ejemplo ha de ser “Better Than Before” y “Switched On”) pero también otras bandas de guitarras eléctricas refulgentes (Feelies en “Nowhere At All”).
Gracias a que ahora la ciudad es un hervidero de grupos interactuando, The Stroppies se han beneficiado de apoyos como Zachary Schneider de Totally Mild en la producción y aportando guitarra en “My Style, My Substance” (en ésta, como en otras dos, también colabora Steph Hughes de Dick Diver y colega de Courtney Barnett y Jen Cloher). Y Mikey Young en el masterizado (hace poco se nombró aquí su trabajo para Zebra Hunt, banda de características similares).
Entre las canciones que procuran esquivar el patrón, recalan en el jangle -sí, vertiente The Clean- “First Hand Favourites” y “Celophane Car” en parte debido a la utilización del casio, pero sobre todo distinta suena una “Entropy” sedosa con piano eléctrico y simulacro de vientos. Como casi siempre sucede con estos grupos oceánicos, pieza más o pieza menos, todas prenden por ser capaces de conectar con la parte optimista de nuestro sistema receptor.