Preámbulo 1. Hace un cuarto de siglo Rockdelux tuvo a bien enviarme a Los Angeles para la premiere de un disco de interpretaciones de dúos consistentes en una voz femenina y otra masculina de country y de soul, interpretando clásicas de los dos estilos. Aunque la interacción entre las comunidades blanca y negra en la cultura norteamericana siempre ha estado limitada a nivel público, en la realidad cotidiana musical el cruce lleva produciéndose desde antes del rock & roll. Solo que no lo percibes hasta que a alguien se le ocurre juntarlos en el mismo escenario.
Preámbulo 2. La producción de Mark Ronson a Amy Winehouse superó las reglas de estilo, y gracias a ellas entró aire fresco en una fórmula clásica. Y desde UK, lugar no muy proclive a ser considerado cuna de la música afroamericana clásica.

Y aquí entra Yola Quartey, británica de color pescada por Dan Auerbach de The Black Keys para grabar en Nashville “Walk Through Fire” (Easy Eye Sound 2019), un híbrido respetuoso con soul y country, y que en principio suena renovador. Básicamente porque la entrada estelar con “Faraway Look” recuerda a Dionne Warwick cantando a Bacharach…si la hubiese producido Mark Ronson. A los pocos instantes se intuye a un Auerbach inquieto -en los tramos iniciales parece que se persiga el tipo de variedad actualizada de Kali Uchis- aunque sin perder de vista el gancho de lo convencional del género, con las baladas “Rock Me Gently” y “Lonely The Night” sentenciando la fraternidad estilística.
De modo que tenemos una buena voz -desconocida ayer, consagrada mañana-, un producto bendecido por la comunidad de Nashville -músicos de sesión de todas las edades, con Charlie McCoy, Bobby Wood, Stuart Duncan, etc- y desarrollado por el olfato fino de un conoisseur como Auerbach, siempre renovador y tradicionalista a la vez. Imposible decepcionar.