Como idea, Cinematic Orchestra es atractiva. Experimentar con una formación amplia determinados apuntes de las tendencias, llevándolos a terrenos más fácilmente asimilables. Tuvieron su momento de proyección con el álbum “Ma Fleur” y la canción “To Build A Home” junto a Patrick Watson pero…de ello hace mucho tiempo (doce años).
Ahora asoman la nariz con “To Believe” (Domino 2019), siete piezas largas con casi una hora de duración. No parecen haber avanzado mucho, y no parecen motivados para ampliar el campo de exploración a nuevos sonidos, así que siguen sonando un poco a banda pensada para alargar tropecientos minutos instrumentaciones tipo “Unfinished Sympathy” de Massive Attack, ayudándose de voces convidadas privilegiadas. Si es para sacarse el sombrero la interpretación de Moses Sumney en “To Believe”, pronto el escalofrío recorre la espina dorsal con las cuerdas alumbrando “A Caged Bird/Imitations Of Life” (colabora Roots Manuva), o cuando la voz aterciopelada de Tawiah ejerciendo de Shara Nelson nos enamora en “Wait For Now/Leave The World”, como si Shirley Bassey volviese a cantar en un film de James Bond.
Todas las piezas vienen además repletas de minuciosos detalles muy cuidados -tintineos, ecos de partículas sonoras centelleantes, hilos de cuerda- que se despliegan durante el desarrollo. Curiosa la sombra de drama hispánico en la orquestación de “The Workers Of Art”, y muy recomendables los once minutos finales con “A Promise”. Puede que tengan la mirilla encasquillada en el Bristol de hace un cuarto de siglo, pero siguen siendo una máquina para fabricar bandas sonoras perfectas de aquellos días.