A veces percibo a William Tyler en la misma clave misionera divulgadora que Ry Cooder. Un guitarrista superlativo con la inquietud de transmitir un mensaje/legado -el de la música como sujeto protagonista de raíces distintas e integradoras de un marco social- a través de su instrumento y composiciones. Lo tiene peor que Cooder en este aspecto, sea porque de momento lo suyo son básicamente instrumentales, y porque éstos han estado fundamentados sobre un solo eje -eso sí, de tan vasto alcance como todo el midwest- de la música norteamericana.
De modo subliminal no obstante Tyler abre nuevas rutas con “Goes West” (Merge 2019). Como indica su título, el autor se acerca, relativamente por supuesto, a su entorno actual cosmopolita californiano. Aunque sigue con guiños al pasado -el título “Virginia Is For Losers” no refleja la iridiscencia de la pieza, y lo asilvestrado de “Call Me When I´m Breathing Again” remite a lo pastoral-, aquí fluye una calidez distinta que transmite por entre el fingerpicking. “Alpine Star”, “Eventual Surrender”, “Man In A Hurry” -con su preciosismo lánguido roto por las aristas eléctricas de Meg Duffy- y “Our Lady Of The Desert” -comparece Bill Frissell- son los pilares sobre los que se asienta la producción pluscuamperfecta de Tucker Martine y Brad Cook. Todo fluye según el manual paisajista de americana mezcla de buenaventura y técnica. Regocijémonos con los arpegios circulares de “Fail Safe” sin el lastre de los textos. Delicioso.