Poco conocida en los grandes medios, Emily Reo, oriunda de Orlando y residente en Brooklyn, está madurando con lustre y brillo. “Only You Can See It” (Carpark 2019), segundo disco, es un prodigio de pop repleto de esquirlas en su exterior cubriendo las melodías vulnerables. O sea, dream pop con cáscara rugosa y pulpa melosa.
Quizás porque también ha colaborado en algún trabajo de The Go! Team, me recuerda Emily vagamente a Beth Cosentino de Best Coast aunque su pop me entra mejor. Cuando en medio de un pulso abrupto de pronto “Candy” se recoge en una tonada hermosísima, pienso que esta autora está aún por explotar. Lo mismo sucede con casi todas las canciones: siempre concede un tramo para enamorarnos (en eso se parece a Illuminati Hotties). Escúchese el final de saxo de “Fleur” empalmando con los sintetizadores de “Counterspell” antes de entrar en los coros exultantes de “Strawberry”. Entonces, cuando usa el autotune, lo hace con ese tono positivo que han patentado las japonesas (Superorganism y CHAI) cerrándose así el círculo abierto por The Go! Team.
Y aún tiene arrestos para competir con las grandes mozas del mercado del pop en “Balloon” aunque algo en su estribillo, al igual que los acordes a plomo de “Sundowning” que nos dejan anonadados -bien podría estar inspirado en piezas de Future Islands tipo “Grease” o “Fall From Grace”-, nos está diciendo que Emily Reo se ha preparado para entregarnos mucho más que pop actual.