Después de seis años ha vuelto James Chapman a publicar. Cuarto álbum en doce años, “Colours. Reflect. Time. Loss” (Mute 2019). Vaya por delante que es una grabación bonita aunque se quede un poco a medias. Para entenderlo, vamos a recapitular. Once años atrás se dijo aquí que Maps era una de las bandas británicas reflejándose en el espejo de Grandaddy. Y por aquel entonces muchos buscaban el parentesco entre la estructura de los arreglos Jason Lytle y los de la ELO. Melodías fáciles con andamio regio de teclados.
Pues bien, el nuevo disco de Maps responde de lleno a esta ecuación. Ahora Chapman además ha aplicado a su fórmula el decorado orquestal, lo cual incrementa la sensación épica, que va de lo suntuoso (“Surveil”) a lo aerostático (“New Star”). La objeción no obstante aparece cuando el tratamiento de la belleza empieza a desbordar sin que los estribillos cuajen y, cuando por fin pilla una grandísima tonada con el arreglo que la hace lucir esbelta (“Just reflecting”), la estira un pelín demasiado hasta empalagar. Aún así, reconozco que su grandiosidad es tal que yo también me hubiese quejado si hubiese sido más corta. Y, por sus voces copiadas a Grandaddy, la seguiría reproduciendo en bucle. Impresionante cuando se escucha mientras el avión está aterrizando.