Cuando se utilizan estructuras archiconocidas del pasado de la música popular, se corre el riesgo de las comparaciones odiosas. Hermanos de Minneapolis especializados en pop vintage edificado sobre juegos vocales de almíbar, a The Cactus Blossoms en “Easy Way” (Walkie Talkie 2019) se les cita junto al referente de Everly Brothers, una etiqueta de doble cara a estas alturas: el rechazo hacia formas caducas frente a la atracción de la delicia.
Por supuesto, el álbum es un triunfo en cuanto a composición, orfebrería interpretativa y bienestar. El título tan Eagles del arranque -“Desperado”- no desmerece las combinaciones de las voces de los californianos, con buenos gregarios de country rock (“Downtown”, “I Am The Road”) que, si aprietan un poco el acelerador (“Please Don´t Call Me Crazy”), evocan a Nick Lowe -a quien han teloneado-, Rockpile y Dave Edmunds.
Algunos les acusarán de practicar este tipo de pulcritud aséptica que le quita chicha al género -como le ocurrió a T-Bone Burnett con el country de sonido superpulido- pero jamás podrán vilipendiar la composición perfecta de voces en “Boomerang” -citemos a The Milk Carton Kids o Simon & Garfunkel-, tan sentida, o la inmensa aportación compositora de Dan Auerbach -también presente en “Gotta A Lot Of Love”- en el cierre con “Blue As The Ocean”: una de esas obras de porcelana fina para endiosar. A la altura de, ojo, HAL.