La evolución de Steve Gunn le ha llevado de mero guitarrista -cuya estructura compositora se subordinaba a la instrumentación- a compositor de canciones esbeltas, robustas y evocadoras. Puede inducir, al igual que Kurt Vile, a la perspectiva psicodélica, pero hay algo en su música atado a la tierra y a la tradición.
Seguramente “The Unseen In Between” (Matador 2019) es su mejor álbum -al menos de canciones- hasta la fecha. Solo hay que escuchar cómo la atmósfera crepuscular de “New Moon” se va dopando y engordando poco a poco hasta alcanzar el final de plenitud. Gunn juega sus cartas roots con maestría y aplomo. Sabe que domina el terreno, y se aprovecha de ello construyendo ambientaciones eléctricas sobre estas bases (“Chance”), o simplemente se toma un respiro intimista (“Stonehurst Cowboy”). La referencia a Vile no es gratuita porque -y eso ya lo hemos mencionado en el trabajo anterior- la parte instrumental se parece a The War On Drugs cuando el arranque es de arpegio eléctrico como en “New Familiar” (véase en youtube su toma en KCRW). De la producción sólida de James Elkington me quedo con el cierre de “Paranoid”, envolviendo el tono de himno de la pieza con la herramientas idóneas para que brille.