Lo de Angelo De Augustine es fragilidad sublime, como el Sufjan Stevens introspectivo, Mutual benefit o Elliott Smith. Voz de susurro letal buceando en sonoridades íntimas acústicas.
No se diferencia mucho “Tomb” (Asthmatic Kitty 2019) del anterior. A pesar del título siniestro, lo que desprende es su consabida calidez triste comandando narraciones de amores rotos. Absolutamente todas las canciones son tranquilas. Alguna se deja mecer por pequeños detalles electrónicos (“I Could Be Wrong” la que más, debido al arreglo del ritmo), bastantes se apoyan en banjo y/o piano, siempre en defensa de la belleza plástica. Le falta algo de verosimilitud para codearse con “Carrie & Lowell” (yo le compararía a Stevens como quien compara a Pond con Tame Impala), pero sería injusto ningunearle por no conseguir efectos tan singulares y únicos.
La otra pega es que, debido al tratamiento vocal uniforme en casi todas las piezas, sin altibajos, plano, se hace difícil distinguir las canciones si no nos apoyamos en los textos, y le convendría en el futuro ampliar los parámetros de la fórmula para sobrevivir. Aún así, el ambiente creado es de diez, siempre con la luz al final del túnel.