Spoiler: tras pensarlo bien, la conclusión es que “Father Of The Bride” (Sprong Snow 2019) es el mejor disco de Vampire Weekend. Más incluso que el primero. En aquél, la inocencia exuberante emitía numerosas referencias al Pail Simon de “Graceland”. Ahora las referencias siguen apuntando a Paul Simon, pero al del primer álbum solo tras “Bridge Over Troubled Water”, al neoyorkino bastardo de “Mother And Child Reunion” y “Me And Julio Down By The Schoolyard”. Y desde la temperatura cálida de Los Angeles.
El secreto del disco es el secreto de cualquier joya del pop: los estribillos. Durante la larga primera mitad -tiene 18 canciones- son diabólicamente pegajosos, edulcorados además con arreglos variopintos -es un álbum criollo desde el epicentro multicultural de su génesis- para realzarlos con ayudas ilustrísimas. La presencia de Danielle de Haim en “Hold You Now” -también presente Hans Zimmer- sobre los coros ceremoniosos que ligan con el título del disco-, en “We Belong Together” y en la excelsa “Married In A Gold Rush” es toda una sorpresa por su acierto. En “Sunflower” y “Flower Moon” -juntas- quien apoya a Ezra Koenig es Steve Lacy. El coautor de “This Life” es Mark Ronson. En “How Long?” está presente gente relacionada con los Sylvers (¡¡¡ The Sylvers, qué recuerdos!!!) y William Shelby, compositor para Shalamar y Whispers, a través del sample de “And The Beat Goes On” de Elements, mientras en “My Mistake” también aparece el nombre de Ludwig Goransson, el de “This Is America” de Childish Gambino. Sin dejar de lado la producción Ariel Rechtshaid jugando con su lado judío en el cierre con “Jerusalem, New York, Berlin”.
Más allá de los nombres, sigo insistiendo en la pegada de sus tonadas. “Harmony Hall” es de matrícula de honor, y “Bambina” no le va a la zaga. O una “Rich Man” con ramalazos de su fórmula anterior gracias a la aportación de S. E . Rogie (originario de Sierra Leona), demostrando que Ezra es el alma de una banda que, sin Rostam- apenas presente- sobre el papel debiese haber quedado seriamente mermada. Nada de eso. Nos ha alegrado el verano.