Pareció con “Themes For Dying Earth” que Jamison Isaak, alias Teen Daze, quería abrirse a caminos melódicos más cercanos al pop. A sus instrumentales de marcado cariz evocador esta vez incorporaba voces y textos que, de alguna manera, buscaban la empatía del oyente a través de rutas transitadas.
En “Bioluminescence” (Flora 2019) regresa a lo meramente instrumental. De la primera parte del disco se intuye un intento de aproximación a los clubs, con simulacros de bajo más jazzy en “Hidden Worlds” y el pulso con beats electrónicos en “Ocean Floor”. A partir de allí no obstante se adentra en el submundo suavísimo marca de la casa. En la belleza de “Longing” quedamos a merced de una nube que nos acoge para soñar, entrando “An Ocean On The Moon” en un proceso onírico que durará dos piezas, hasta que el minimalismo contemplativo de “Endless Light” de pronto levanta una ceja para vislumbrar finalmente, de nuevo, la pista de baile.
No nos lo pone fácil Jamison, aunque sus sonidos no repelan. Digamos que no parece interesado en captar adeptos con un cebo de sabor vulgar. Espero que, con las escuchas y esfuerzo, consiga adentrarme en lo que me está sugiriendo. Y que me guste tanto como el anterior. Estoy en ello.