La gran diferencia entre “Further” (BMG 2019) y los discos anteriores de Richard Hawley está en el arranque con una pieza muy eléctrica, “Off My Mind”. Ya nos había advertido de su faceta rock en alguna canción suelta de álbumes anteriores -concentrada sobre todo en finales con guitarras catárticas- seguramente para reafirmar su estirpe del Sheffield más vibrante que su conocido paso por Pulp (la de aquellos Longpigs tan brit pop, o sus colaboraciones con Arctic Monkeys). Nunca sin embargo había situado en puesto de salida una canción con ráfagas de fiereza. ¿Quiere con esto indicar un cambio de estilo?
Afortunadamente no. Hawley se ha doctorado ya hace tiempo como crooner, y no sería sensato abandonar a su edad tan bien ganada reputación para enfangarse en músicas que en su día, cuando tenía la energía, ya se le mostraron comercialmente esquivas. Cierto es que suelta otro para de temas enérgicos -la también muy eléctrica “galley Girl”, una “Time Is” con referencias de los Spiritualized pillando coros y armónicas de Rolling Stones, o la más comercial “Alone”- pero a partir de la tercera -“My Little Treasures”- arrolla con su eficiencia melódica. “Further” es casi americana crepuscular, “Is There A Pill?” otra balada a lo grande, y “Not Lonely” rebosa intimismo nocturno.
Así que tómese el incremento de piezas eléctricas como un intento -más que de cambiar o diversificar- de refrescar. Alone…not lonely…seguimos ahí.