Hot Chip son como unos padres. No los valoramos. Hasta que un día no estén. Y, argumento de defensa definitivo, me gustan más con cada disco nuevo, aunque reconozco que esta vez les ha ido de un pelo. Ante un título desprendiendo lascivia rítmica en un entorno de dudosa legalidad química como “A Bath Full Of Ecstasy” (Domino 2019) y siendo producidos por Rodaidh McDonald (The xx) y el malogrado Philippe Zdar (Cassius, Motorbass), lo primero que destaca es un cambio más enfocado al ritmo seco con el house pegajoso de “Echo” y una “Hungry Child” sideral y energética. ¿Han dejado de lado la melodía para centrarse en las pistas de baile?
Afortunadamente no. Desde una “Melody Of Love” inicial de subida contundente solo superada por “Why Does My Mind” -gracias a canciones así se les ha llegado a comparar con Pet Shop Boys- hasta una “Clear Blue Skies” de inusitada fragilidad debido a la aportación vocal de Joe Goddard, pasando por la solvente “Spell”, el álbum deja en todo momento constancia de los pilares sobre los que siempre se ha edificado su estilo exquisito. Ni las novedades son tan drásticas ni han perdido un ápice de talento. Dignísimos, como siempre.