A Flaming Lips les salieron bastantes competidores en su día, también en parte porque David Fridmann se prodigó con numerosos encargos (como MGMT). Un sonido, el de la psicodelia con melodías infantiles abundantes, que ya estaba en el baúl de los recuerdos musicales.
De pronto aparecen Plastic Mermaids desde la isla de Wight para recordar aquella ensalada de nutrientes tan positivistas. “Suddenly Everyone Explodes” (Sunday Best 2019) transpira idéntica euforia, la de sentirte confortado en medio de la tormenta eléctrica con gotas de colores. Posee además otros detalles que conducen a referentes menos recomendables, sobre todo en los tratamientos vocales desplegados tras un filtro onírico sin escatimar coros aniñados. En alguna ocasión puntual recuerdan a Sparklehorse, y en bastantes -como “1996” y “I Stll Like Kelis”- a Grandaddy por la similitud de ciertos teclados. Nos movemos entre tonadas que asoman tímidas -incluso buscando tácticas de rap en su desarrollo, como en “Yoyo”- para ir creciendo a cada vuelta de tuerca hasta tornarse enormes, tal que “Floating In A Vacuum”, “10000 Violins Playing Inside An Already Empty Head” o “Throwing Stones At The Moon”. Y si en alguna ocasión abusan de la fórmula -en la duodécima canción, “Taxonomy”, ya fatigan rozando lo carnavalesco-, en la escucha siguiente uno vuelve a caer en la grandeza de sus himnos.