Siete años después de su debut, Mariee Sioux, relativamente conocida por el EP “Bonnie & Mariee” junto a Will Oldham, publica su tercer álbum “Grief In Exile” (Night Bloom 2019) desde nevada City, en la California interior prolífica en folk alternativo (Alela Diane, Joanna Newsom). Como su apellido se encarga de subrayar, Mariee es activista en favor de los derechos indígenas.

Esto se puede apreciar en algunos detalles del álbum como la solemnidad del palpitar indio -tipo Fleet Foxes- “Goose Song”, aunque mayormente lo relacionamos con la apacible sonorización de guitarras dulces -más alguna mandolina, instrumento del que su padre es profesional- a remolque de una voz pura acorde con la beatificación de la naturaleza que pretende retratar.

Pocos adornos a destacar dentro del recato ambiental. El violín que le da la vida a “Baby Wave”; las cuerdas dibujando un poco de épica en “Coyote Witha The Flowering Heart”; un contrabajo pulsando un par de notas de “Walk On The Wild Side”; o los eternos magníficos acordes pillados “Vincent” de Don McLean.