La melosa y melodiosa Irlanda, aunque se vistiese de punk, Irlanda se queda. Y no lo digo por Girl Band ni -a ratos- por Fontaines D.C sino por Whenyoung, esa agrupación que empezó a la sombra del estilo de Cranberries -también de Limerick- para ahora dar un paso adelante. Más robustos que al principio, juegan con el power pop y el rock de buenos estribillos y pulso potente -guitarras afiladas aunque amansadas- con la voz femenina acaparando buena parte del espacio.
Su particularidad radica en acercarse la cantante/bajista Aoife Power a la canción con perspectiva actual -como por ejemplo Chvrches pero sin synth- y a la vez preservando una entonación en los altibajos vocales no lejana a la de Dolores O´Riordan. El formato de trío indie además ayuda a coquetear con un andamio de electricidad teen controlada, apuntando a arrebato con decoro y lejos de desmelenarse. ¿Gato por liebre? Yo prefiero ceñirme a su prodigiosa capacidad componiendo tonadas. “Never Let Go”, “The Others” y “Future” se incrustan fáciles, sobre todo porque el palpitar energético contribuye a ensalzarlas y darles prestancia de hits potencialmente enormes. De hecho todo el disco es un no parar de himnos juveniles muy eficaces si te pillan con la guardia baja. Como en su día fueron los de Garbage o actualmente el de Hatchie.