Quien piense que vivimos en una época aburrida dominada por las distintas fórmulas pop, en black midi puede encontrar la solución a su frustración y hacer de su debut “Schlagenheim” (Rough Trade 2019) su bandera. Una formación de Londres atentando contra lo acomodaticio a base de un prog insurgente. Y son, por británicos, menos profesionales que los músicos norteamericanos aplicados a estructuras complejas, pero suplen sus carencias con un entusiasmo contagioso.

De entrada “953” castiga duro, hasta que de pronto se torna acústicamente “Stairway To Heaven” para desembocar en un final de brutalidad apoteósica. De hecho todas las canciones discurren cual carrusel desbocado, más (“Reggae”) o menos psicótico. Y la mención a Led Zeppelin no es tan fortuita, pues a veces la voz de Geordie Greep evoca a Robert Plant como en “Ducter” y en un quiebro inesperado (más a un Jeff Buckley desquiciado inspirado en Plant) durante unas décimas de segundo de “Of Schlagenheim”. Lo mejor del disco sucede cuando aflojan el taladro en busca de sensaciones más sutiles. Por ejemplo en el ambiente de bosque inquietante de “Bmbmbm” o en la sugerente “Years Ago”….hasta que la revientan al cabo de un minuto.

Escuchar este disco es debatirse entre el dolor de un prog canalla con pespuntes de art rock y metal, y lo atractivo de una propuesta poco corriente.