Cóctel sorprendente desde Londres a cargo de un Rob Smoughton, músico del entorno de Hot Chip que, junto a otros músicos bregados como Nick Roberts, Thomas Greene, Sosumu Mukai, Charlie Michael y Adam Chetwood, dan forma a unos Black peaches cuya música se aferra a estilos regios norteamericanos. ¿Qué tienen en común White Denim y Allman Brothers Band? ¿Dr. John y George Strait? ¿Z.Z. Top y Little Feat? El sur.

Si a estos nombres añadimos un poco de jazz y calor musical brasileño como los expuestos en el tema inicial “Cuatro Berimbau”, podemos más o menos hacernos una idea del crisol abarcado por “Fire In The Hole” (Hanging Moon 2019), el segundo álbum.

Sorprende sobretodo la energía desplegada en casi todos los temas, como si los músicos disfrutasen inventando su desarrollo. El que más destaca es “Fire In The Hole”, repleto de guitarras veloces en expansión. Nunca decae la intensidad, ni siquiera en los tramos donde asoman slides como “Lemonade”, ya que, bajo el aparente ritmo distendido, las guitarras siguen un diálogo sensual y molón. Y en ningún momento olvidan mimar la percusión -sin ser los Santana del primer disco, advierto- para enriquecer el marco operativo, sea en la funky “The Black Peach Boogie” o en la más gumbopantanosa “Spice Route”.
Un disco con aires de vieja escuela, lejos -¿o no?- de lo fashion, sorprendentemente vitalista. ¡Y groovy! Si tan solo el math rock supiese captar semejante brío …