A los músicos que trajinan con la electrónica moderna siempre les ha atraído lo rural, sea en busca de sonidos naturales (grabaciones de campo, los pájaros, los insectos, etc: ya era famoso el zumbido de una mosca en “Ummagumma” de Pink Floyd medio siglo atrás) y ambientaciones silvestres (Ultramarine) como el mero uso de la iconografía (portadas de los Floyd y KLF) o la sugerencia de títulos de canciones. De modo que lo que aporta Leif Knowles, en este sentido, no es novedoso.
O sí lo es, teniendo en cuenta que el galés de trazas suecas es un asiduo al Freerotation Festival. Forjado sobre un ambient de capas mayormente tranquilas invitando a la placidez aunque no exento de algún pasaje intimidante, “Loom Dreams” (Whities 2019) consta de seis canciones -media hora- tituladascon nombre de plantas/vegetales. Algunas responden al contenido: el pulso slomo africano de “Borage” se desentiende de lo celestial para inocular incluso una viñeta inquietante que tal vez tenga que ver con los pelos ásperos de la hoja de la borraja. Otro tanto a menor escala se podría decir de “Myrtus”, mientras se percibe un paisajismo musculado muy The Field en “Yarrow” y, en contraposición, los vientos suaves que soplan entre el mar y cielo de “Mimosa”. A destacar también el tipo de percusión -a veces caribeña, otras veces hindú, etc- utilizado para dar vida a algunas canciones. Al menos ha tenido la decencia de no titularlas todas en latín. Ambient con bongos.