Katherine Paul, artista tras el nombre Black Belt Eagle Scout, reivindica su status de mujer queer en el seno de las comunidades indígenas del northwest Pacific, fichando para Saddle Creek en un segundo álbum de austera plasticidad intimista.
Al principio “At The Party With My Brown Friends” (2019) podría pasar desapercibido entre la infinidad de discos de voces femeninas publicados este año, y de hecho no contiene elementos musicales rupturistas destacables. No obstante, las nueve canciones dibujan un entorno de dream pop indie de sensibilidad exquisita. Exceptuando un par de temas entregados como medios tiempos de guitarras, el resto busca refugio en una liquidez melancólica que se va apoderando de la voluntad de quien la escucha. “At The Party” arranca con tono 4AD, pero el meollo de la grabación -allá por “Real Lovin”, “Run It To Ya” y “Scorpio Moon”- va centrando el foco a una suerte de dulce desolación.
Todo cobra sentido en la canción de cierre, “You´re Me And I´m You”. La sensación de soledad brutal, entre la acústica y el reverb, genera el escalofrío digno de las grandes composiciones. Entre la tibieza del Pacífico, el otoño canadiense, la California crepuscular de su costa y sus canyons evocando remotamente a los sixties, se yergue enorme hasta desaparecer. Ella sola vale tanto como el resto del disco (que ya antes de escucharla merecía un notable).