A veces ni recuerdo por qué siempre me han gustado The Bitter Springs. Por suerte, de vez en cuando Simon Rivers reaparece para recordármelo. Tras numerosos intentos y baile de fechas, por fin se publica “The Odd Shower” (2019), su tercer largo de esta década y primero ever en vinilo tras dos décadas de discografía.
No voy a entrar a valorar si éste es mejor que el perfecto “Cuttlefish And Love´s Remains” (2015). A mí me parece más brioso e inclinado hacia el segmento energético del grupo: acordes contundentes, interpretación apasionada y estribillos festivos. Alguna, como “Angry All The Time”, incluso busca un punto de suciedad guitarrera. Otras -como “Men Behaving Badly”- exhiben un hilo melódico al fondo que las enaltece. Siempre exultantes (“One More Sunset”) y entrañables (“Girls In F.I.T.S”), esta vez con la presencia del amigo Vic Goddard como teclista fijo. Son amistades para toda la vida.
Aparte de dos mini canciones para la ocasión -medio minuto de “Mistakes”, y uno para el instrumental “And Then Forever”-, Simon tampoco renuncia a las nostálgicas de rigor como “The Odd Shower” y “Keep The Rain”, terminando con los siete minutos de la ya conocida y reseñada aquí “Words Of Love”. Tras ella, los incondicionales de la banda tenemos postre de lujo con el EP “Bonus In Excretus”. En él encontraremos otro vals melancólico como “Cold Semen Rain”, una “Life Goes On Forever” de desenfado estructural casi reggae -con un punto vulnerable de violín- y nos volveremos a derretir -como ya se dijo en su día- con una de sus piezas capitales, “Until Love Don´t Exist”. Todo ello antes de soltar la mix de Goddard del clásico “The Addison Brothers”. Para recordarnos por qué les hemos tenido -y debemos seguir teniendo- en tan alta estima.