Las hermanas Valentine y Clementine Nixon, de Nueva Zelanda, practican un dream pop con aderezo de teclados celestiales. Un sonido bello y mayormente tranquilo el de su álbum “Perfumed Earth” (Flying Nun 2019), que puede ser más de gorgoritos Kate Bush (“Ancestors Watching”), más elástico (“Two Worlds Apart”) o de dream pop con estribillo de quilates (“Sensing Me”).
Lo que me emociona no obstante es la presencia de “I´m Not Sayin´”, con entrada de teclados tipo Family y pulso de Camera Obscura. Ciertamente una canción con historia. Compuesta por Gordon Lightfoot en 1964, fue sometida a una versión de la entonces aún no diva Nico, con producción de Brian Jones y guitarra de Jimmy Page. Más adelante, con el paso de los años, fue interpretada por unos The Primitives de vuelta (en Elefant) y por los también recuperados The Replacements en el EP benéfico “Songs For Slim” dedicado a su ex guitarrista enfermo Slim Dunlap. Por supuesto, la versión de Purple Pilgrims es la que más se acerca al espíritu ensoñador de la de Nico.
La otra aportación externa se centra en la presencia en “Ruinous Splendour” del exquisito guitarrista británico/neozelandés Roy Montgomery. Por algo se encuentran ambos bajo el paraguas Flying Nun. Se llama credibilidad.