Cuando ensalzamos discos de voz femenina interpretando en solitario sus composiciones intimistas y/o de matriz folk, muchos las cuestionan argumentando que casi todas suenan igual. Yo les recomendaría enfocarlo desde otra perspectiva. ¿Todos los escritores escriben libros iguales? Todos los escritores escriben. Palabras. Textos. Parece igual si no sabemos leer. Pero el universo creado a partir de juntar letras en palabras es único e intransferible.
El bolígrafo de Emily Sprague, ya se dijo hace un par de años con “If Blue Could Be Happiness”, consiste en una voz, una guitarra y pequeños detalles electrónicos aprendidos de su afición al ambient. Ah, y los textos: la manera de modularlos, repetir fonemas…expresarse. Sí, sé que muchas cantautoras se parecen en la estructura: Tomberlain, Adrianne Lenker, Juliana Daugherty, etc etc. Pero cada una de ellas crea universos sonoros distintos, incluso comparando entre sus propios discos.
El creado esta vez por Sprague en “Emily Alone” (Double Double Whammy 2019) no va a ganar ningún premio de eclecticismo. Versos que resbalan desde su alcoba californiana en la más absoluta soledad -es un cumplido- en un manto de capas sonoras subliminales compuestas por olas, sonidos de pájaros y otros elementos proclamando su aversión al ruido urbano. El caso es que Emily perdió a su madre en 2017 y, aunque la reclusión acústica de estas canciones puede parecerse a las de “A Crow Looked At Me”, su sensación de pérdida no la carcome sino que la hace reflexionar acerca de nuestra pequeñez; de nuestra futilidad; de la dimensión de la vida. En “Celebration” el recitado es invernal -el invierno de nuestra existencia, siempre con la sensación de música compuesta en la playa desierta – `ocean´ es uno de los vocablos más utilizados- con la mirada perdida en el mar. And to think the tide speaks to the shore, similarly to the way I speak to death. Desde lo más recóndito de su almohada fluyen pensamientos frágiles y poéticos -time is a dark feeling- pero con esa fuerza comunicadora que ha hecho de las folk singers personajes vitales para entendernos a nosotros mismos como seres humanos. Desde “Blowin´ In The Wind” hasta “Carrie & Lowell”.
Loneliness is only the last flower to be picked. Estamos avisados. The beautiful void.