“Immunity” (Clairo). Adolescente de Atlanta consigue hacerse un hueco en las redes sociales con la canción “Pretty Girl”. Se dice que obtuvo contrato discográfico gracias a los buenos contactos de su padre. Con este buen debut demuestra que no era necesario. Aunque la estructura de las dos primeras composiciones (“Alewife” y “Imposible”, en esta última y en “Bags” toca la batería Danielle Haim) recuerdan mucho a las de Greg Gonzalez -¿quién dijo que Cigarettes After Sex no podían ser influyentes?-, atrae la atención durante todo el álbum gracias en parte también a los arreglos imaginativos de Rostam (el ex de Vampire Weekend). Destacan el pop alisio de “Softly”, el dream pop de “Sofia”, la lenta “Sinking” y el coro infantil de la adorable “I Wouldn´t Ask You”.

“You Made It This Far” (Esther Rose). Crecer en Michigan y residir en Nueva Orleans contribuye a entender la americana desde una perspectiva de respeto por las raíces y a la vez mantener cierta actitud insurgente en la textura de su country. Violines, slide y ella con voz y guitarra forman la base (ayuda el bajista Dan Cutler, conocido en Hurray For The Riff Raff y Deslondes) de una alquimia donde convive el ritmo rural apaisado clásico de las grandes -de Patsy Cline a Loretta Lynn- con cierto talante primario juvenil: visto desde el siglo XXI con el desparpajo de una joven. No en vano una canción se titula “Sex And Magic”.

“Envejeciendo” (Maria Usbeck). Tras las alabanzas de “Amparo”, el anterior, la ecuatoriana publica un tratado de introspección synth pop con un punto de melancolía femenina conceptual. El título sintetiza una fijación por el paso del tiempo extendida a los de las canciones: “Adiós A Mi Memoria”, “Un Cabello Gris”, “Obscuro Obituario”, “Amor Anciano”, “Retirement Home”, etc.. Como resumen, una frase de la acertada canción de despedida “Nostalgia” (`no sé por qué será/ que esta estrategia tal vez es la vejez/ no me gusta´) que nos deja boquiabiertos. Afortunadamente, seguimos respirando, y tan vivos como para volver a darle al play.

“Vagabon” (Vagabon). Paso adelante de Laetitia Tamko. El ritmo sintético de “Full Moon In Gemini” avisa que no va a quedarse en el indie femenino de su debut, sino que se aventura en el sendero de la canción electrónica “Mal À L´aise”. Sigue en tres temas el productor Eric Littmann (“Flood”, “Wits About You” y una “Water Me Down” con entrada de sintes a lo Future Islands) y ahora hay mix de John Congleton. Y tres nombres de lujo más. Julie Byrne en “Home Soon”, Melina Duterte de Jay Som en “Please Don´t Leave The Table” y Meg Muffy en “In A Bind”, “Home Soon” y en la boreal “Every Woman”, donde combina estupenda pasado y futuro. Cierra con una reconversión de la apertura aportada por Monako.

“Chastity Belt” (Chastity Belt). El estilo apenas ha variado aunque cada vez se las ve mejor enfocadas. Tono sepia en la contraportada y Julia Shapiro manejando la enredadera de guitarras y disonancias otoñales repletas de nostalgia. Hace no mucho se habló del tono shoegaze de su álbum solo, y las mismas estructuras -¿se pueden definir como shoegaze acústico?- fluyen acuáticas. A veces rigurosamente intimistas -rasgan y susurran como fans de Elliott Smith en “Apart”-, otras con detalles sueltos, como la interpelación de violín de “Effort” o el final de guitarra dolorosa de “Pissed Pants”. Languidez perenne.