El nuevo disco de Eyelids, una especie de supergrupo ocasional de modestos como Chris Slusarenko (Guided By Voices) y John Moen (The Decemberists), suena a algo más que una válvula de escape para desconectar. Tal vez al principio fuese así, pero evidentemente no ahora a tenor de los recursos presentes.
Porque no se puede calificar como modesto -aunque aparentemente así suene- un trabajo mezclado por Tucker Martine, producido por Peter Buck, y cuyas composiciones llevan textos del poeta y músico Larry Beckett (socio de Tim Buckley medio siglo atrás, que además les animó a una versión de la pieza de ambos “Found At The Scene Of A Rendezvous That Failed”). Su solidez responde a la reputación de los implicados, con aires de pop psicodélico entre Big Star y Love (“Dream”), zarpazos de electricidad controlada (más, obviamente, R.E.M, a veces Teenage fanclub) e incluso alguna excursión más distorsionada (tipo Yo La Tengo en “1, 2, 3”).
Según ellos, se inspiraron en el rock americano de hace treinta años como Rain Parade, así como algún grupo neozelandés (Straitjacket Fits). El resultado, digno de unos veteranos ilustres. En el buen sentido.