Hace 8 años apareció Rafael Berrio en la Mochila y en mi vida. “1971” era un álbum ‘maldito’ y despertó en mí una admiración por alguien que era capaz de plasmar en una canción, “Este Álbum”, la mayor dosis de melancolía que nunca había oído. No era un artista que campara a sus anchas en los renglones de este blog, por eso quizás no volvió con sus canciones.

Canciones que le siguieron acompañando hasta estos momentos tan duros de despedida. Una despedida dolorosa, que deja proyectos e ilusiones inertes en el aire, en el nunca más.

Sus canciones son poemas que nadan entre la vida y la muerte en un difícil equilibrio de amor, que no morirá con él, y de anhelo por la alegría y la hermosa vida llena de todas las criaturas nocturnas de Donostia.

Estos años han sido años de plenitud artística, de ideas y proyectos variados, de bohemia, de rock, de ópera, de películas y, sobre todo, de Berrio en estado puro, pura esencia destilada en “Niño Futuro” (2019).

Su discografía se enriquece con su aportación a la banda sonora de “La Reconquista” de Jonás Trueba al frente de la juvenil banda del mismo nombre, sueño de cualquier boomer, o al corto “El Tercer Hombre” de Andrés Daniel Sainz, o la adaptación de la ópera chica “Adiós a la Bohemia” (2017) junto a Joserra Senperena y numerosas colaboraciones de artistas, artistas amigos. El mundo de la farándula en torno a ese pequeño cuerpo de una enorme persona.

Su música desde entonces transcurrió con dos discos, dos LPs, antes de llegar a 2019. “Diarios” ( 2013) supone una transición bohemia de “1971”, en el que la muerte aflora en “En las lindes del fin” -cuando dejemos de oír el guirigay de las pasiones- o “María Inmaculada” –temblando he cruzado la puerta, porque sé que me esperabas de este lado-, y la vida en cantos como “La alegría de vivir” que se va desinflando –solo el desencanto queda en pie-, la decepción por “Las pequeñas cosas”, insatisfecho e infeliz eternamente buscando el amor heroico y el lustre de la gloria o “Amanece”, ¿para qué?

Paradoja” (2015) despertó la vis roquera de Rafael, quizás la que menos me pudiera llamar la atención a estas alturas de la vida, pero la poesía refulgía y forjaba el himno “Mis ayeres muertos” en el que repasa los límites de la vida, vida vista y recordada -en mis ojos yacen mis ayeres muertos-. “Niente mi piace” y “El Mundo pende de un hilo” son la derrota ante la vida, todo me aburre, no me interesa nada, toda la belleza de la Humanidad pendiente de un hilo del grosor de un cabello.

¿Has escuchado lo de Berrio, “Niño Futuro”? me dijo David Rodríguez (también poco frecuente en estos renglones). En 2019 llevaba tiempo de renuncia a la música pero Berrio me exigía la hermosa vida que ama, “Dadme la hermosa vida que amo”, llena de pequeñas cosas y de intemperie, de paseos, alcohol y hurtos, de noche, de tabernas y de prostitutas.

Irremediablemente continué y me encontré con el espejo de “Este álbum”, con la alegría a raudales, con las ganas de vivir, “Considerando” es el yang y “Este álbum” el yin, con estas dos canciones puedo aguantar hasta que llegue mi el día. El disco es perfecto, es la gran obra maestra de Rafa, es una ironía que se haya ido en estos momentos, cuando nos ha regalado “Mi álbum de nubes del cielo” o “Sísifo releva as Sísifo”, cuánta vida nos hubiera dado, cuán huérfanos quedamos, cuánto lloraremos por el “Niño Futuro”, la hilaza en la cual hombres y dioses malviven revueltos. USTED QUE LO VEA:

Náufragos ,vagabundos, misantrópicos, filantrópicos, sanguíneos, biliosos, tartufos, trileros, anacreónticos, falsarios, cargantes, puteros, gente del bronce, hijos de tal, ninfas, hetairas balas perdidas, crápulas, mesalinas, monstruos disformes, de horca y cuchillo, nobles altruistas, de uvas a peras ,morralla, los más bellas vestales, venuses, amazonas, doñas y lobas, furris, villanos, autómatas, escorpiones, seráficos, varones, escolopendras, degeneradas, nocherniegos de corazón, chulos de puta, perversos, asnos, gurús, espantapájaros, cínicos, platónicos, hadas, madrinas, remiendavirgos, malmaridadas, endemoniados, endemoniadas, adonis, polifemos, cobistas, palaciegos, fans, estiralevitas, mariólatras, decimonónicos, echacuervos, abastardados, magistrados, policías, descuideros, lengüilargos, maldicientes, sodomíticos, idólatras, sádicos, polígamos, ingenuas, fatídicas, sátiros, faunos, erectos, lunáticas, saturninas, venusianas, domingueros, coimas, concubinas, chaperos, dipsómanos, trágicas damiselas, tambaleantes, insomnes, morfinómanas, narcoadictas, suicidas in extremis, estafermos, raras avis, arlequines, colombinas, polichinelas, pantaleones, fúnebres, payasos, aves del paraíso, fantoches, narcisos, vendehumos, bravucones, rompesquinas, cuadrúpedos, necrófagos, súcubos, mefistofélicos, munícipes, yernos, nueras, nigromantes, pitonisas, mistagogos, pisaverdes, barbilindos, dandis a la funerala, boquirrubios, vinolentos, sietemesinos, locos de amor, cenicientas marchitas, príncipes de la sangre, quijotes, donjuanes, dulcineas, concupiscentes, sadomasoquistas, anfetamínicas, maniaco-compulsivas, asaltadespensas, rijosos, heliogábalos, gargantúas, sacamantecas, caníbales exquisitos, cornúpetos, pelafustanes, ablandahigos, mamíferos de lengua de sierpe, caimanes, sablistas, pordioseros, andróginos, carininfos, mariolas, mariconas, divinas, bolleras, esfinge, que velan cerdos, taciturnos, a más y mejor, disciplinantes, anacoretas, y otros penitentes, de la flor y nata, impostores, levantiscos, trapisondistas, robespieres, incorruptibles, tricotosas, paterfamilias, madamas, dominatrices, perfectos, esclavos in love, presto-eyaculadores, damas de honor, cleptómanas, hooligans, excursonistas, acuariófilos, arribistas, bohemios, famélicos, horacianos, diletantes, psicóticos, edipos, electras, catárticos, quimeristas, esquizos, trincapiñones, imbéciles, advenedizos, lelos a mansalva, vírgenes, mesías, caudillos rectores, sonámbulos, ediles, mamacallos, archipámpanos, egocéntricos ad náuseam, pro domo sua, lameplatos, omnisapientes, marisabidillos, ultramontanos, apostólicos, subversivos, descamisados, medusas, sirenas, odaliscas, tontos at nativitate, eruditos a la violeta, y en fin…
alma de cántaro.

Niño futuro. Niño en agraz.

Es preciso “Abolir el alma”.