Con mayor o menor inspiración, Pet Shop Boys reaparecen de vez en cuando para subrayar su inmortalidad. Treinta años desde su último disco fundamental, aquel “Behaviour” que no ha conseguido ser superado por ninguno de sus sucesores aunque todos han mantenido un nivel digno y algunos han sobrepasado el notable.
Este “Hotspot” (x2 2020), otro más bajo la supervisión de Stuart Price -también asiduo de sus amigos de New Order- se yergue sobre los tres pilares clásicos del dúo distribuidos casi equitativamente. Los temas donde el ritmo marca el ritmo de la composición, tirando de manual en “Will-O-The-Wisp”, con una “Monkey Business” con presencia vocal de Keely Hawkes -hermana de Chesney Hawkes e hija de un miembro de The Tremeloes-, más dos piezas enfatizando la influencia de Berlin, lugar donde se graba; “Dreamland” -con Years & Years- y esa “Wedding In Berlin” marcada por el beat duro compensado con cachos de la marcha nupcial de Mendelssohn. En segundo lugar, las composiciones con su pulsación personal bajo la melancolía vocal (fantástica “Happy People”). Y, en tercero, las baladas siempre dotadas del dramatismo que les caracteriza (“You Are The One”, “Hoping For A Miracle” y “Only The Dark”).
La bendita sorpresa esta vez se centra en “Burning The Heather”, desarrollada a partir de una guitarra acústica -Bernard Butler- pero conteniendo el néctar del mejor grupo de pop de los últimos cuarenta años en toda su pureza. ¿Canción de lo que llevamos del 2020?