El primer disco de Georgia Barnes, hija de Neil Barnes de Leftfield, la puso en el mapa más allá de su oficio como percusionista. Primerizo y afilado, contemplaba varias lineas de acción, algunas incluso oscuras. “Seeking Thrills” (Domino 2020), el segundo, sin embargo se centra en el baile sin olvidar equilibrar la balanza con algún tema contemplativo (“Honey Dripping Sky”).
Como hija de la noche y de su padre -y más como batería-, está mejor capacitada para explorar las sensaciones y tribulaciones que una velada hedonista conlleva. Abre con electropop (“Started Out”), muestra cartas rugosas con la ya más electro “About Work The Dancefloor”, y pronto, en “24 Hours”, nos invita a rendirnos a la euforia inesquivable del ritmo, remachando con “Never Let You Go”. En algunas, gracias a la experta participación de Mark Ralph -Chemical Brothers, Hot Chip, Years & Years, Craig David, Aluna Ceorge-, diversifica el pulso con tramos sugerentes -contrapuestos a sintes siderales, como “Feel It”- o resecándolo gracias a sus estudios de percusión asiática (“Ray Guns”). También participa Hinako Omori, con quien coincidió trabajando para Kate Tempest (también presente en discos de KT Tunstall y Alt J).
Debería ser un disco para reventar el verano 2020. No obstante de momento parece difícil que el distanciamiento social le permita juntar a las suficientes personas para un viaje conjunto al escapismo dejando atrás nuestra aislada realidad.