Cuando se juntan para una grabación dos artistas que admiras, los resultados más que probablemente serán satisfactorios. Y a mí me parece que Marker Starling y Sean O´Hagan, además de complementarse a la perfección, se hacen un favor mutuo.
El primero -Chris A. Cummings- hace tiempo que publica música prometedora a la que le falta un empujoncito para sacarla del relativo anonimato. Nula visibilidad intercontinental hasta el momento a pesar de la buena acogida en los medios más alternativos, tal vez debido a que a este estilo nocturno satinado le falta la espectacularidad de una producción elaborada. Sean ha irrumpido para superar este obstáculo aunque, al revés que en sus High Llamas o en Stereolab, no se ha utilizado ni sección de cuerda ni de vientos ni parafernalia electrónica de alta gama: “High January” (Tin Angel 2020) es modélico en economía con cuatro músicos básicos -el guitarrista Andy Whitehead, el bajista Joe Carvell y la percusión de Euan Rodger- más la aportación de Laetitia Sadier en “Waiting For Grace” y “Starving For Glamour”, y Nicholas Krgovich de P:ano en “A Little Joy” y “Move It On”.
¿Por dónde nos movemos? Pues por el típico arrullo íntimo adulto de Cummings entre la calidez bossa (“Wait The Night”, orquestado, sería del nivel de Michael Franks) y el relajo infinito de pulso firme de Steely Dan (“Drop And Pierce”, “Coin Of The Realm”), creando su atmósfera característica utilizando las texturas de un Sean al que ya le va bien renovarse con ideas de talentos afines procedentes del otro lado del Atlántico.