Grandísimo paso adelante el que va del primer al segundo álbum de Postcards. La banda libanesa, cuya seña de identidad es la cada vez más exquisita voz de Julia Sabra, ha fijado el rumbo en la órbita de Slowdive aunque sin extremar la virulencia, dejando que “The Good Soldier” (T3 2020) se nutra de lo esencial del mágico “I´ll Be There In The Morning” (2017) aportando un grano de arena más contemplativo en la segunda mitad.
Y es que el disco arranca potentísimo. Entre el estruendo y la guitarra hiriente desfila inicialmente “Dead End” para enseguida embocar la melancolía de scope inmenso de los británicos en “Fossilized”. Sí, a ratos suena a sucedáneo de “Slowdive”, y máxime tras una tercera bomba -“Spiderwebs”- de fervor eléctrico con muralla sonora abrasiva, pero le salva el respaldo de la épica de la procedencia de una zona turbulenta de Oriente Medio.
A partir de allí, la intensidad externa va a la baja dando forma a la acuarela líquida de un dream pop menos combativo con las melodías diáfanas de “Freediving” -a veces rozando a Mazzy Star- y “Hunting Season” al descubierto. Siempre manteniendo niveles de plasticidad elevados apuntando -ese buen y fiable soldado cuya misión es no fallar- directamente al corazón.