No hay palabras para describir la avalancha de productos nuevos de Daniel Romano suministradas tras empezar el confinamiento a mediados de marzo. Ocho grabaciones distintas en poco más de dos meses, un promedio superior al que habían establecido King Gizzard & The Lizard Wizard en 2018. Lo más elogiable sin embargo es el nivel tan alto sea juntos como tomados los discos por separado.

El primero. Allá por el 15 de marzo aparece “Visions Of The Higher Dream” (autoeditado 2020), el que debiera considerarse su nuevo álbum oficial. Un compendio de pop eléctrico donde empieza vibrante con “Where May I Take My Rest” para poco a poco irse soltando la melena beatle. Al principio es una guitarra que recuerda a George Harrison en “Girl In A Bath Full Of Tears” aunque en seguida, con “Lilac About Thy Crown”, enseña la baza de los juegos vocales -la que tan bien recuperaron Dr. Dog, solo que inyectando slides- para remachar con una “Boy In A Crow-Skin Cape” donde ni los vientos consiguen evitar la comparación -humilde- con las melodías de Liverpool. Después habrá más, como el himno pop con armazón country -slide, cuerdas- de “At Times The Fools Sing Freely” o la balada “Paper Rose”. A tenor de algún tema con aire distinto, como el aire funky con vientos de “Nobody Sees A Lowered Face”, Romano podría estar operando bajo las mismas premisas que Sturgill Simpson.

El segundo. El 27 de marzo se presenta -aunque después le adjudican fechas de finales de abril- el disco en directo “Okay Wow” (You´ve Changed 2020) a cargo de Daniel Romano´s Outfit de la mano de su productor favorito Kenny Meehan, con quince canciones de sus distintas etapas (incluyendo piezas solo subidas en bandcamp). Una sensacional demostración de poderío de gran banda de rock que sabe reformular las canciones -como hacía Dylan en directo- para adaptarlas a su estado de ánimo…y para divertirse. Dominan las aportadas por el álbum “Modern Pressure”, entre ellas “Roya” (dedicada a la mujer que le proporcionó alojamiento en la gira sueca) y las tres últimas juntas (“Modern Pressure”, “What´s To Become Of The Meaning Of Love” y “When I Learned Your Name”).

El tercero. “Super Pollen”, publicado el 24 de abril, son seis canciones grabadas con su hermano Ian más Mike Haliechuck y Jonah Falco, ambos de la banda canadiense hardcore Fucked Up que se distendían hacia un pop con más electrónica en el proyecto Jade Hairpins. Añadiendo el aporte melódico de Daniel obtienen un power pop que, dada la muleta prolífica que le rodea, queda fácil de comparar con la versión dulce de Ty Segall: esa excursión de energía feliz con riffs sobre estribillos contundentes, y algún título -“Laura Doesn´t Like Her Haircut”- de matriz Ramones.

El cuarto. El 29 de abril aparece “Content To Point The Way”, un excelente disco de country también con algún miembro del outfit. Romano repesca canciones suyas no grabadas anteriormente y las adapta buscando todas las variantes del género, desde el country rock burrito (“Little Shirley Melrose”) a una jig veloz de un minutito (“A Pig Is A Pig Jig”), dedicando espacio y entusiasmo sobre todo por las que guardan cierta afinidad con las más vulnerables y sentidas de Gram Parsons (haciendo de Emmylou Harris la modesta Julianna Riolino, también de Welland, Ontario). A valorar su candidatura tempranera a álbum de country del 2020.

El quinto. 22 minutos de un tema llamado “Forever Love´s Fool” se entregan el 6 de mayo bajo el nombre de Daniel Romano´s Outfit featuring Danny Carey. O sea con el percusionista de Tool. Prog rock sorprendentemente bien engrasado aparentando una complicidad que no es casual. Empieza acústico, pasa a prog, a los 3 minutos de nuevo es lento, a los 13 vuelve a ser folk, en el 18 se deja llevar por un wah wah desbocado, y termina en un último minuto de exquisita pasión armónica. Quizás le falla la voz nasal en un estilo muy de berrear. Imaginemos este tema en la voz del Robert Plant de “Stairway To Heaven”.

El sexto. La bomba definitiva el 13 de mayo. Teniendo en cuenta las muchas reseñas que le han comparado con Dylan, Daniel decide pagar su deuda. Y es que Welland está en el itsmo entre los lagos Ontario y Erie, no tan emocionalmente lejos del lago Superior y de Duluth. El reto, una versión de -quizás el álbum más reivindicativo del Bob de los 80- “Infidels” íntegra, ese lobo con la piel de cordero que le confeccionaron Sly Dunbar, Robbie Shakespeare y Mark Knopfler. La recreación de electricidad incendiaria de la troupe de Romano (el outfit rebautizado Bob Dylan & The Plugz titulando `what could have been Infidels´) desborda por su sencillez a la hora de conectar trallazos a pelo sin tregua. Aunque se coma la mitad del texto, “Jokerman” es una gozada, mientras la urgencia de “Sweetheart Like You” deja al aire las fauces de la mordedura, aplanando el camino para que “License To Kill” haga el resto y “Union Sundown” denuncie la contradicción -¿cuántos años teníaTrump en 1983?- entre globalización y proteccionismo, antes de dejarlo todo visto para sentencia con la tonada muy “No Woman No Cry” de “Don´t fall Apart On Me Tonight”. Portentoso.

El séptimo. Otra semana después, 20 de mayo. “Spider Bite”. Diez canciones en forma de píldoras de punk speed -cuatro de un minuto, cinco de unos dos, y solo una rondando los tres minutos- eyaculadas con Ian y Steve Lambke, guitarrista de The Constantines y socio -junto a Ian Kehoe- en la discográfica You´ve Changed. Me reafirmo en lo de Ty Segall.

El octavo. 27 de mayo. Regreso al pop de dos meses atrás con “Dandelion”, solo que esta vez Daniel trabaja más las voces dobladas buscando la psicodelia sixties suave, cerca de Big Star; con guiños a Beach Boys (“If You Don´t Or If You Do”), a lo crepuscular de The Clientele (básicamente la entonación nasal de “Maybe Today Will Be Curious”), las armonías en plenitud (“Silent Spring”), ciñéndose a un formato de tres minutos (solo una pieza sobrepasando los cinco, “Ain´t That Enough For You”), y aún sin renunciar del todo de la influencia beatle (en “The Patience Of A Kiss” los dulcemente ácidos del EP “The Magical Mystery Tour”), ¿Mejor que “Visions Of The Higher Dream”? Quedarse con ambos es lo correcto.

Así que a esperar al próximo miércoles para comprobar que acude puntualmente a su cita semanal con una nueva grabación. No sé qué más debe hacer Daniel Romano para ser pontificado ya.