Dos sucesos remarcables posiblemente han alterado la dinámica de Woods desde el anterior “Love Is Love” (2017). El primero, la mudanza de Jarvis Taveniere a California, quedando la segunda principal costilla creativa del grupo -junto a Jeremy Earl- en la costa oeste. Y el segundo, aquella llamada de David Berman para que Woods le acompañasen en el que a posteriori sería su último proyecto, Purple Mountains, antes de suicidarse. Con mayor o menor efecto, independientemente de lo accidentado que puede llegar a ser trabajar con el silver jew, esta tragedia de algún modo les debe haber afectado lo suficiente como para verse reflejada en “Strange To Explain” (Woodsist 2020).
La nueva residencia de Taveniere se palpa en los matices. La psicodelia de pulso alocado de antaño, aunque más centrada con el paso de los discos, ha sido domesticada esta vez para lucir desde otra perspectiva. Es más de tipo Laurel Canyon -la sombra de wah wah dulce de “Next To You And The Sea”, o “Before They Pass By” con linea de bajo pillada de “Lowdown” de My Morning Jacket-, creciendo -los siete minutos de cierre en “Weekend Wind”- a remolque de una trompeta solitaria en flotación, más fina -estilizada entrada la de “Light Of Day”- introduciendo guitarra acústica de aire hispano, como en “Just To fall Asleep” y “Be There Still”.
Y, por supuesto, la sombra de Berman se puede escuchar si uno utiliza la imaginación. En la producción más que en la composición, ya que muchas piezas se compusieron antes del suceso. Parece correr un aire de vacío por entre las canciones, por muy felices que aparenten ser sus melodías. Es una calidez afectada -tipo Iron And Wine- que va más allá del texto, esparciéndose durante el desarrollo de “Where Do You Go When You Dream?”, como si cuando encuentran un filón agreste -en “Can´t Get Out”-, lo intentan estirar hasta hacerlo desvanecerse en su propia inercia, empujando -el xilófono y el armazón vocal de “Strange To Explain”- más allá de lo ya terriblemente bueno que es. Son momentos álgidos de una grabación necesitada de bastantes escuchas -pese a su accesibilidad- para que los tramos menos espectaculares también impacten. Hablamos en diciembre.