Las andanzas de Erik `Ripley´ Walker, tanto en Wooden Shjips como en Moon Duo, se columpiaban entre vientos psicodélicos, con su guitarra coqueteando con el peligro aunque sin desencadenar ningún desastre. En cualquier caso, el más amable hasta la fecha, es su proyecto Rose City Band apoyado por la batería de John Jeffrey.
Una de las mayores virtudes de “Summerlong” (2020) es -también sucede con algunos pasajes de Moon Duo- dar con un sonido tan sencillo sin que nadie antes se le adelantase (mezcla John McEntire). Parte de la americana cercana al country rock -según Ripley, es un pasatiempo a modo de banda local de cara a la vejez: se nota que toca a gusto-, y se arrima tanto a un ambiente dream folk gracias a la dulzura vocal -en la lenta “Empty Bottles” parece una versión estival de Mazzy Star-, a un estado de felicidad vibrante -el flechazo al arrancar con “Only Lonely” es instantáneo- como a terrenos más arriesgados. Incluso “Real Long Gone” parece un rockabilly en manos de Gene Clark.
A partir de “Floating Out”, se restablecen ciertas conexiones originales con su estilo. No solo es flotante su título, sino también su regusto trippy psicodélico, mientras “Reno Shuffle” colaría como unos Endless Boogie sin dopaje. Combina acordes clásicos en “Morning Hours” y “Wee Lights”, soltándose en esta última la melena de la guitarra bajo un pulso germánico más sutil que el que esgrime en Moon Duo. Ese mismo pulso, con el estilete fino de la guitarra a lo JJ Cale en “Wildflowers”, pone rumbo al delirio. Un must; todo el álbum.