Para “Chaotic Good” (Wax Nine 2020), Johanna Warren aparca el folk en busca de crecer como cantautora, y lo hace desde la honestidad y de una banda clásica. No esperen grandes decorados -es autoproducido- sino el fluido natural de una música con mimbres de guitarra sólida.
Al principio suena como una cantante más trabajando la guitarra eléctrica (“Rose Potion”) con cierto nervio interpretativo. No es tan cruda como las crudas PJ Harvey, Waxahatchee o Angel Olsen de los primeros discos, pero a día de hoy es más carnal que ellas, con poquísimos detalles electrónicos. Cuando edifica sobre piano regio la poderosa interpretación de “Only The Truth”, la percepción cambia. Volverá a él en “Faking Amnesia” y en una “Bones Of Abandoned Futures” donde lo descarnado -resentimiento, sangre, heridas, sutura, muerte- nos estremece en su metáfora. En medio, habrá dibujado en “Twisted” una eléctrica simple de intensidad in crescendo hasta alcanzar el punto que le conviene -`this shit I show up is fucking real´- para estirar un grito demoledor -`I gave it my all´- que nos deja consternados. Nos habrá recordado en “Every Death” el reverb de Elliott Smith, y habrá demostrado que conoce su herencia al tratar “Thru Yr Teeth” como un country lento con escobillas. Derramando por el camino cantidades ingentes de tristeza.