Por fin ha decidido Neil Young dar luz verde a la publicación de una de sus grabaciones que más leyenda traen consigo y que -su no aparición- incidió en el rumbo que tomaría después su carrera. El fantástico “Homegrown” (Reprise 2020) debía haberse publicado tras “On The Beach” (1974) y su lugar fue ocupado por “Tonight´s The Night” (1975). ¿Qué sucedió?
La versión oficial dada por él esgrime que, tras la ruptura con la actriz Carrie Snodgress, estas doce piezas eran demasiado íntimas y sangrantes para ser compartidas en público, mostrando su estado vulnerable. Muchas interpretaciones no obstante se atienen a la regresión de su sonido; el paso evolutivo de Neil con “On The Beach” era demasiado importante para volver al buenismo sonoro de “After The Gold Rush” y “Harvest”. Y es parcialmente cierto. “Separate Ways” entra como “Out On The Weekend”, donde el canadiense empieza disculpándose, siguiendo el country apaisado de trote cochinero lento de la deliciosa “Try”. Como piezas rugosas quedan “Vacancy” y el blues simpático de “We Don´t Smoke It”, demasiado limpias cuando aquellos días Little Feat ya enseñaban las garras sin aún haberse publicado “Zuma”.
Las otras tres canciones inéditas muestran en sus títulos -“Mexico”, “Florida” y “Kansas”- cierto anhelo de escapismo desde la jaula de Los Angeles. En cuanto a las ya más o menos conocidas publicadas posteriormente, a pesar de su belleza -“Love Is A Rose” de “Decade”, “White Line” de “Ragged Glory”, esa “Little Wing” de “Hawks & Doves” con parecido razonable a “Magnolia” de JJ Cale, y “Homegrown” y “Star Of Bethlehem” de “American Stars `N Bars”-, suponen ahora un punto de incongruencia encajadas en el contexto 45 años después, por mucho calor de hogar que desprendan. Imaginemos en cualquier caso que este álbum hubiese sido publicado en su momento, y tras él “Comes A Time”. Tendríamos a un intérprete de country inmortal. Justo lo que no quería Young.