En su segundo álbum “Watch This Liquid Pour Itself” (Jagjaguwar 2020), la noruegoestadounidense Kaya Wilkins (alias Okay Kaya) sigue arropada en un par de canciones -“Baby Little Tween”, “Overstimulated”- por su novio Aaron Maine (Porches) y por Christopher Andersson en “Ascend And Try Again”, “Psych Ward” y “Popcorn Heart”, esta última con fragancia de canción de cuna. La novedad esta vez reside en la supervisión del disco a cargo de Jacob Portrait de Unknown Mortal orchestra.
Quince canciones cortas a modo de Enya sedosa resetada esconden traumas millenials, que asoman en unos textos repletos de ironía, humor y desazón. Destaca melódicamente “Insert Generic Name” por su dulzura aparente aunque en el fondo punzante. ` Stacy really suck to be your gilfriend, although you are a prolific boyfriend, I´m suddenly the center of your resentment in your harem´, remarca, volviendo en “Guttural Sounds” a un perro llamado Stacy. De hecho la mayoría de las canciones sobrevuelan lo sexual desde muy distintos ángulos. `I know sex with me is mediocre´, escupe sarcásticamente en “Asexual Wellbeing”. Y en “Hallelu Ya Hallelu Me” va un poco más allá (`how you put a hand on my crotch, and a hand in my mouth, invested in your pussy like cathexis´) para, poco antes del final, dejarnos a cuadros en “Stonethrow” (`I´m becoming more what kids these days call insecure´).
Cuando uno está atento a los textos, no le importa que el patrón musical de casi todas las composiciones se parezca, sobre todo porque es de franca placidez, con la pomada electrónica a menudo en clave dream pop. En cualquier caso, la mejor -la cortísima “Mother Nature´s Bitch”- rezuma un aire adictivo disco seventies recalentado por la voz en clave diva de Kaya.