Escuchando “Siti Of Unguja (Romance Revolution On Zanzibar)” (On The Corner 2020), disco de Siti Muharam, e imaginando la geografía de la zona, uno no solo se hace una idea de las influencias étnicas del entorno, sino que le entran unas ganas enormes de viajar a Zanzibar para percibir de primera mano las fuentes.
Siti, además de tener una voz fantástica y una perspectiva actual, es bisnieta de la por aquellos lares mítica Siti Binti Saad, que abrió las puertas al estilo local taraab popularizándolo. Tomando la herencia arábiga de Oman, esta mujer valiente hija de esclavos liberados nacida en 1890, llevó la fragancia litúrgica a la calle -esa profundidad presente en “Pakistan”- mezclándola con la dialéctica swahili. Y es esta encrucijada de civilizaciones del oeste del índico -India, Arabia, África- lo que ahora Muharam reivindica con la exquisitez de la producción western de Sam Jones. Desde los violines voladores dignos de Bollywood de “Sikitiko” hasta la enredadera de la guitarra de “Nyuki” -alucinantes los cruces entre instrumentos de cuerda parecidos a la kora y las percusiones holgazanas a lo largo de las seis piezas-, todo fluye con vigencia y naturalidad -absorbente, cimbreante- tomándose su tiempo -el promedio de las piezas es de seis minutos- para recalcarnos que el mundo es tan diverso como unitario. Un mundo maravilloso.