El contexto a veces importa, para bien y para mal. Músicas fundamentales en un tiempo determinado suenan mustias y anacrónicas al cabo de equis años. No todo lo que vuelve es bien recibido ya que, por alguna razón, el contexto -musical, sociológico, de las tendencias, etc- no ayuda. Sirva de ejemplo el caso de Vitesse -los de Chicago, no los de Amsterdam- con un tecno pop eighties de manual que en 1998 apenas tuvieron repercusión. Se les veía serios, despojados de la exuberancia juvenil del movimiento quince años antes.
Ahora otro grupo, esta vez de Brooklyn, también intenta exhumar sonidos de entonces, quizás porque se han percatado de un contexto más favorable dadas las muchas afinidades con el synth pop. “Introduction, Presence” (2020) de Nation Of Language reproduce fielmente el abanico del tecno pop entre 1979 y 1984. Al principio lo hace con cierto disimulo, y la entrada elegante y atmosférica de “Tournament” podría captar audiencia entre los nostálgicos de Roxy Music y los seguidores de The National. En seguida no obstante “Rush & Fever” se encarga de situar los gustos de la banda en la franja de OMD -después también la estupenda “The Wall & I”- que linda con Depeche Mode, e incluso -una “Friend Machine” de título similar a “The Man Machine”- con Kraftwerk. Otros momentos destacados son el final de “Indignities” de adicción repetitiva, así como el spoken word sobre sinte nostálgico de “The Motorist”.
El efecto de este álbum sobre el público actual es una incógnita. No está ejecutado desde la inocencia vivaz de los tiempos donde convivían Tubeway Army con Heaven 17, sino desde el profesionalismo de quien ha estudiado el pasado. No está mal como viaje al túnel del tiempo y a uno de los sonidos con más personalidad que nos ha dado la música popular, y además es un buen compañero estival para bailar. Con muchas canciones con madera de hits, que no lo serán porque el contexto tal vez aún no ha cambiado suficientemente.