Phil Elverum decidió en los albores del nuevo milenio dar un giro a su vida, dejando atrás The Microphones para publicar como Mount Eerie. Ahora, tras la muerte de su pareja en 2016 y el catártico “A Crow Looked At Me”, recupera la marca. ¿Por qué? La respuesta está en “Microphones In 2020” (P.W. Elverum & Sun 2020), una sola pieza rondando los tres cuartos de hora repasando la parte de su vida que ha influido en su trayectoria artística.
Phil mezcla la narrativa biográfica con las reflexiones que derivan. No irrumpe la voz hasta el séptimo minuto, precediéndole una supersecuencia hipnótica y contemplativa de dos acordes. Durante unos instantes el tono de voz y la introspección evocan una mezcla de Red House Painters, Mark Eitzel, Nick Drake y Sam Beam. Hacia el minuto trece la descripción de su vida ha devenido eléctricamente corrosiva -tipo Jason Molina- con distorsiones amenizando las viñetas de esta especie de diario del pasado. Como un libro que, ensimismado en las descripciones, rebosa la necesidad de comunicar, llegando incluso a retroceder a sensaciones aprehendidas a los siete años. `What from these times do I carry with me still´, se pregunta en una suerte de plegaria tras un vendaval de noise que no obstante mantiene el esqueleto de los dos acordes (una confesión reveladora en el minuto veintiuno: `I saw Stereolab in Bellingham and they played one chord in fifteen minutes´).
A ratos puede parecer poco interesante. Ponerle música priorizando el texto implica necesariamente que este último atrape, y esto solo lo consigue al cien por cien con los seguidores de su obra. No obstante, muchas de las reflexiones que apunta son relevantes y comunes a todos, con pasajes para estremecer (minuto 33: `This rippling uncertainty beneath our bones is still the true state of all things´) si uno las adapta a sus circunstancias personales. Es el paso del tiempo. Por eso mismo se entiende su conclusión final: `so what if I label the song “Microphones In 2020”?´.