Parte del éxito del sonido de Big Thief se debe a la labor como miembro -percusión- e ingeniero de James Krivchenia, personaje inquieto con más vías de escape como Mega Bog; o publicando en solitario.
Este segundo disco “A New Found Relaxation” (2020) se centra en sonidos no tan rítmicos como el anterior “No Comment”. Mejor dicho, percusión convencional apenas suena, sino un palpitar formado a base de tintineos. Aunque puede sobrentenderse que el álbum se centre en producir una relajación sublime al inspirarse en fragmentos de sonidos utilizados en los spas basados en el agua, no quiere decir que se rodee de pajaritos -bueno, en el inicio de “Fountains Of Youth” sí- y cascadas en busca de placidez somnolienta, sino que incluye grabaciones de campo más turbadoras. “Loveless But Not Joyless”, la más larga del disco (3:28) tiene un componente de música industrial. El goteo de “The Eternal Spectator” no señala precisamente un entorno idílico, sino que recuerda los túneles de una alcantarilla. Y en “Idiot Passion” recurre a guiños de hipnotismo indígena.
Una vez subrayado el talante líquido del álbum -pero como una inmersión a veces densa rondando el agobio-, destacar una singularidad: por muy corta que sea una pieza, el autor no la mantiene constante sino que busca desarrollarla. Y su escucha sirve de complemento para entender mejor, junto con “Instrumentals” de Adrianne Lenker, la profundidad de campo de Big Thief.