Un verano sin pop no es verano. Sin el pop de toda la vida, el que surgió con Beatles y Beach Boys, eléctrico con estribillos como diamantes y que ha mutado muy poco en aras de preservar impoluto el esqueleto melódico. De pop a power pop, a punk pop o al pop de Flying Nun hay pocas diferencias; si acaso en la pastilla de la guitarra, o en la manera de conjuntar las voces.
La fórmula de Beths es sencilla y muy apta para recibir con orgullo la denominación de origen de Nueva Zelanda. Sí, tal vez requetemanida, pero con el nivel de excelencia de banda muy bregada. “Jump Rope Gazers” (Carpark 2020) muestra sus bazas en la cohesión instrumental -mucho mayor que en el debut-, en los detalles de la guitarra y en la chispa. También se le ve muy compensado, manteniendo el equilibrio sano entre los tramos más o menos veloces -en “I´m Not Getting Excited”, “Dying To Believe”, “Out Of Sight” y “Mars, The God Of War”- y los relativamente tranquilos. La pausa bonita de “Jump Rope Gazers” es digna de Camera Obscura. En “Do You want Me Now”, Elizabeth Stokes se propone enamorarnos (`I wanna tell you something, but I don´t know how´). Y en el cierre con “Just Shy Of Shure” se expone vulnerable pero a la vez impregnada de ese cariño humano que nunca falla cuando está decidido a hacer diana.
Como era presumible, desde Nueva Zelanda una vez más demuestran que no se andan por las ramas. Directos al corazón.