Aunque me reafirmo en mi ignorancia para emitir una opinión fiable al escuchar la mayoría de discos experimentales, cuando alguno encaja con mis referentes me suele gustar. Es el caso de “Find The Sun” (Anti- 2020), el nuevo disco de Angel Deradoorian donde deja ésta vía libre a sus fantasmas emocionales para que nos seduzcan.
Tras la percusión tosca inicial de una “Red Den” con pespuntes de guitarra de acidez lenta tipo Bill Callahan, y la constatación del tono especial de la voz -como el de una persona sola en un espacio agobiante- en “Corsican Shores”, se ponen las cartas boca arriba con los 7 minutos de “Saturnine Night” con su mecánica tóxica y oscura de intensidad creciente, dícese que inspirada en Can. Es una de las tres piezas largas de la grabación, las más jugosas. La otra es “The Illuminator” (9 minutos), también con pulso mecánico -con improvisación de flauta de ella- aunque más árido y shamánico (ya impresiona que sobre éste empiece el texto loando `the power of intensity´). Y cierra con “Sun” (8 minutos), donde desde el rezo de influencia de las voces búlgaras engrasa un ritmo denso y opresor. Otras canciones con matices litúrgicos son “Monk´s Robes” (en el último minuto) y “Mask Of Yesterday”.
En la grabación es respaldada solo por dos músicos de Darkside (Samer Ghadry y Dave Harrington) quienes contribuyen a crear el clima pertinente. Repito, parten de parámetros clásicos, como la sonoridad cavernosa de los Doors de “The End” en “It was Me”, o de un ritmo cálido como el de “Devil´s Market” que les sirve para acomodar el espíritu de jazz libre. Por un lado, si éste es el disco que Angel ha imaginado tras pasar un verano en la playa, no quiero pensar lo que hubiese parido en condiciones menos luminosas. Por el otro, los ecos de estas diez canciones permanecen tiempo en la estancia tras escucharlas. Su intensidad es adictiva.