Lo que hace el empujón de un famoso. Yo no tenía idea de quién es Wilma Archer (Will Archer, también conocido discográficamente como Slime) hasta enterarme de la colaboración de Sam T. Herring en su álbum “A Western Circular” (Domino 2020). Tirando de internet ahora sé que produjo la mitad de “Miss Universe” de Nilüfer Yanya (no “in Your Head”), he escuchado su álbum, y me ha gustado contra pronóstico.
Afortunadamente, pese a su relación debido a cierto apego por el jazz, no se parece a lo que practica Flying Lotus, sino que tiene que ver más con el jazz rock nocturno seventies de arreglos de viento gruesos (mucho más reveladora en cuanto a estilo es la aportación de Sudan Archives en modo Sade alternativa, en “Cheater”). En “Western Circular” la tristeza del violín y la orquesta simulada es sacudida por el ritmo quebrado. El contrabajo de “Scarecrow” insinúa la madrugada convulsa de Davis o Coltrane filtrada para encajar en un albergue más sedoso. Y “Last Sniff”, para marcar espacio/tiempo, cuenta con el hip hop de MF DOOM.
Mención aparte para los dos cortes donde participa Herring. Más cavernoso y nostálgico en “The Boon”, a modo de croner de vestidura rasgada en alguna trifulca amorosa antes del amanecer. Y “Decades”, junto a la estupenda Laura Groves, inmersos en un romanticismo rozando la minisinfonía de jazz. Laura acapara los focos en el tramo final, dejando claro que cabe mucho más de lo que parece en el zurrón de Wilma Archer.