Me interesó este disco de Helena Deland porque en los créditos figura la participación activa de Jacob Portrait y Gabe Wax; más que por la descripción del producto: otra cantautora enzarzándose en la tarea de presentar canciones introspectivas en formato eléctrico.
Primero, para situarme, escuché las canciones de “Someone New” (Luminelle 2020) promocionadas en vídeo, con una impresión inicial de sorpresa. El tintineo firme y seco por el que su voz deambula gaseosa en “Lylz” -también en “Pale”-, recibe -al igual que “Someone New”, gran inicio de álbum creciendo, con un tramo recordando a “Mr. Tambourine Man”- un respaldo de imagen estática, casi advirtiendo que ella no está por más labor que la musical. Helena sabe crear cierta tensión susurrando sobre el cableado de guitarra, percusión y teclados -en “Truth Nugget”- con un punto de retortijón inquietante afín a su parsimonia -Low, Mazzy Star- en “Smoking At The Gas Station” al adelantarse en procelosos pasajes conduciendo emociones catárticas. Y otra pieza con un cachito que me recuerda una tonada añeja -hablo de “Jealous Guy” de John Lennon- en la cortante “Comfort, Edge”.
Mientras durante la primera mitad se la ve entre aguas de 4AD y Sarah, el veneno queda para el final cuando realmente percibimos -en “Seven Hours”, “Clown Neutral” y “Fill The Rooms”- la sombra -supongo que debido a Gabe Wax- de Adrianne Lenker. Mimbres similares aunque con un poco menos de llegada que te hacen levitar igualmente entre su neblina.