De la misma generación que Uncle Tupelo y Drive-By Truckers, las escaramuzas de Old 97´s con la popularidad durante un cuarto de siglo jamás superaron el marco nacional pese a las oportunidades al alcance de este cuarteto de Dallas incólume al paso del tiempo -siguen siendo los cuatro músicos originales, nunca entró ni salió nadie- y liderado por un Rhett Miller que, tras cumplir hace pocas semanas los cincuenta y ya recuperado de sus adicciones, cuenta también con siete discos en solitario.
En “Twelfth” (ATO 2020) subyace una muestra excelente de veteranía. La misma americana de siempre, descendiente de un country alternativo que les ha llevado a una montaña rusa de discográficas con credibilidad (Bloodshot) y poderío comercial (Elektra) a periodos más oscuros (el último quinquenio ya bien instalados en ATO). Esto supone concesiones facilonas -el ritmo primario inicial con “The Dropouts”- para poder desatarse con cortes directos a las venas -“Turn Off The TV”, “I Like You Better”, “Happy Hour”, “Absence”- desde las vísceras -“Confessional Boxing”- o la casi rockabilly “Diamonds On Neptune”. La única acústica se guarda para el cierre (“Why Don´t We Ever Say We´re Sorry”) como era previsible.
A destacar sobre todo el empaque. Ahora mismo quedan pocos músicos combinando experiencia y garra en este sector, y se hace necesario ensalzar un combo reflejando los valores de gran banda de rock & roll norteamericano. ¿Demasiado tarde? ¿Demasiado humildes? Para subrayar la intencionalidad está la portada con el legendario quarterback Roger Staubach de los Dallas Cowboys (un dato: Rhett es nieto de quien regentaba el equipo Dallas Texans que quebró en 1953), portador del dorsal número doce que solo estuvo once temporadas en el club. Han tenido que esperar hasta el álbum número doce para rendirle tributo. A esto se le llama principios.